Por el Maestro Aivanhov
"Viéndoles manifestarse, se da uno cuenta de que los humanos no hacen mucho caso del dominio. A la menor ocasión se irritan, explotan, se hunden, y no solamente eso no les causa ninguna molestia, sino que lo encuentran natural: se expresan, se muestran tal como son, y se sienten orgullosos de ello. Pues bien no, no hay de qué estar orgulloso. Sólo puede estar orgulloso aquél que ha aprendido el dominio porque se vuelve el rey de su reino: él mismo. Y todos los tesoros y poderes acumulados en este reino están a su disposición, En este momento, no solamente se vuelve poderoso y rico, sino que puede hacer mucho bien a los humanos que a su contacto se sienten apaciguados y reforzados. Incluso las Inteligencias que pueblan el universo le aportan su ayuda: puesto que él es capaz de controlarse, ellas se dicen que pueden colocar sus tesoros en él porque no serán ni derrochados ni perdidos."
Omraam Mikhael Aivanhov
2) Pensamiento seleccionado: viernes 17 de noviembre de 2006
"Decidios finalmente a no dejaros dominar por vuestros impulsos instintivos, sino que aprovechad todas las ocasiones que se presentan para dominaros: es así cómo adquiriréis la libertad y la fuerza.
Podéis comenzar por cosas muy pequeñas. Por ejemplo, estáis a punto de criticar a alguien o de burlaros de él, y en el último momento, contenéis vuestra lengua... Os encontráis con un hombre, o una mujer, y sentís el deseo de hacer ciertos gestos, pero no los hacéis... Estáis encolerizados, os marcháis y, en el momento de dar un portazo, os retenéis y cerráis la puerta suavemente, conscientemente... Con ejercicios en apariencia tan insignificantes, llegaréis a ser verdaderamente libres y fuertes. La libertad se gana limitándose, porque al limitarse se acumulan fuerzas para poder franquear los obstáculos."
Omraam Mikhael Aivanhov
3) Pensamiento seleccionado: miércoles 19 de abril de 2006
"La
voluntad se manifiesta a través de la concentración. Cuando queréis
escuchar palabras o música, vuestra atención se concentra en vuestros
oídos. Cuando queréis observar o leer, se concentra en vuestros ojos.
Cuando queréis correr, saltar o lanzar un objeto, se concentra en
vuestras piernas o en vuestros brazos. Al igual que en el momento de
librar una batalla un general concentra soldados y cañones en
determinados puntos estratégicos, también vosotros, dependiendo de la
actividad que habéis elegido realizar, concentráis vuestras fuerzas,
vuestras energías y vuestra atención en tal o cual parte del cuerpo.
Toda la naturaleza trabaja a favor de la concentración: concentración
de jugos, de sustancias, de rayos, de ondas… La concentración es una
acumulación de materiales, de energías, en un espacio limitado; está
destinada a formar, a cristalizar un proyecto, un deseo. Por esto, si
queremos realizar un ideal divino, debemos aprender a concentrarnos."
Omraam Mikhael Aivanhov